Capítulo 18. Una repentina propuesta.
Jimena entró en la cocina con intención de pasar un rato con Malena y sacarle algo de información, pero se cohibió al encontrar a un hombre robusto, de mediana edad y piel trigueña sentado a la mesa, comiendo con gusto de un plato de guiso ubicado frente a él.
Después de saludar se percató que había un segundo hombre en la cocina. Se trataba de un joven de unos dieciocho años, delgado, blanco, de nariz recta y cabellos negros algo encrespados, quien engullía con afán una banana parado a un cost