Esa noche Enma recibió la visita de Meriam Kemal, y no tenia idea de lo que ahora la esposa de su padre quería, mas aun cuando ya ella debía saber que ella se iria definitivamente de sus vidas.
La hizo pasar a la sala y por cortesía o quizás porque deseaba rehuir esa conversación le pregunto:
- ¿Desea tomar algo?.
- No, dejemos los rodeos de un lado
Su tono de voz sonaba muy diferente a la última vez que hablaron, no era tan duro, tampoco había cuestionamiento u odio en sus ojos.
- Usted dirá- l