Capítulo 158. Un pacto inquebrantable.
Anaís y Alexandre, tras ponerse de acuerdo sobre la idea del matrimonio. Se encontraron con la preocupación de quién los ayudaría a hacer la ceremonia, cuando de pronto miraron alrededor, y vieron a una niña como de siete años, de cabello rizado y ojos curiosos, que caminaba hacia ellos. Cuando se acercó, ellos lo saludaron con una sonrisa.
Apenas la vio, Anaís abrió los ojos emocionada y, de inmediato, se inclinó hacia Alexandre para susurrarle al oído.
—Ella nos puede casar —le dijo, cubrien