Mundo ficciónIniciar sesiónEra una mañana lluviosa y Melisa tenía que ir a su trabajo en Rochester c.a.
Bajo las escaleras de su lujoso departamento y se dirigió a la cocina para servirse una taza de café con leche y dos cucharadas de miel que era todo lo que su estomago toleraba a esa hora.
Taza en mano se asomo por la ventanilla de la cocina y vio que no se trataba solo de una llovizna, estaba diluviando, e hizo un mohín de disgusto. Sin duda la lluvia complicaría su día, el trafico se pondría mas len







