Ya me iba a marchar cuando escuche como el sacerdote le preguntaba a David, !! si quería a Melody como su esposa “” . pero como si el destino no quisiera que nos separaremos, y sintiera que yo estaba mirándolo, David volteo la cabeza, cruzando en ese momento los dos nuestras miradas, quedándose callado por un momento. Mientras nos mirábamos los dos,yo sabía que por mis mejillas corrían las lágrimas que no hubiera deseado que él viera, pero me fue totalmente inutil. Allí delante de mí, estaba el