El detective lo miró un poco perplejo y otro poco asustado. Aquel hombre tenía que estar loco como para atreverse a desafiar a Sandor Dragonov, pero ese ya era un asunto que resolverían entre los dos. Así que se limitó a cuidar sus propios dientes y marcó aquel número.
"Pavlov. ¿Qué quieres? ¿Ya lo