Kris se detuvo frente a la muchacha y le dio un beso suave en la frente.
—No sé si vuelva entero, pero al menos vivo te aseguro que volveré —le dijo con seguridad y le hizo una caricia suave en la mejilla antes de irse.
Ella apretó los puños y pateó el suelo con impotencia, pero la señora Genevive