—¡Esto besitos! —indicó levantando tres dedos de una manita.
—Creo... parece que uno no es suficiente para comprobar... —murmuró él.
—Bueno... —Mar sintió las manos de Alan alrededor de su cintura, tirando de ella para unir sus labios en un beso suave y lento. Parecía apenas un roce, pero no era a