—Pero tu tatuaje...
—¡Yo me tatúo lo que me da la gana donde me dé la gana! ¡Y mis negocios definitivamente no son con gente como tú! —Mitch le dio la espalda, pero no pudo evitar reírse antes de salir—. Eres un pobre intento de mafioso —le dijo—. Si tuvieras socios de algún clan sabrías muy bien c