Rose se lanzó de la cama como un resorte y de inmediato y corrió hacia el baño mientras Karim se incorporaba asustado.
—¿Qué pasó?
—¡Voy tarde! ¡Voy tardísimo, muñeco precioso! —le gritó ella y no pudo verlo sonreír todo orondo, pero un instante después él se colaba en el baño, Terminaba de asears