—Pórtate bien y cuídate, nos dices mañana cómo te fue —le dijo.
—Cariño, eres una niña brillante —aseguró su padre con una sonrisa—, pero búscate la vida este proyecto es tuyo, explota al italiano.
Rose rio de buena gana y se despidió de ellos antes de que se fueran. Se dio la vuelta hacia el asce