Y Grace por fin había decidido librarse de su estigma de niña buena subiéndose a una barra en la fiesta de una fraternidad.
—¡Grace, bájate de ahí, esta no es la solución! —le dijo abriéndole mucho los ojos.
—¡Pues a ti te funciona ser loca! ¡A mí me tiene que funcionar también! —replicó Grace ant