—¡Dios, esto pica! —susurró Faith después de unos instantes y Charlie rio, acercándole una botella de agua mientras ella hacía una mueca graciosa.
—Pensé que a estas alturas ya tolerabas mejor el picante.
—¿El picante o tus bromas pesadas? —refunfuñó ella pero volvió a comer porque estaba delicios