—¿Mentiras? —Nhora lo miró como si fuera una cucaracha—. ¿Mentiras yo? ¡No cariño! ¡Yo no fui la que tuvo otra familia, ese fuiste tú, no nos confundas!
Caminó con paso firme hasta el estrado y juró sobre la Biblia después de sentarse y cruzar las piernas.
—Señora Vanchet —se adelantó Connor—. Yo