Capítulo 28: ¿Distraído?
Los días empezaron a pasar y pese al aviso, Carlos seguía ignorando la advertencia de que ese sábado sería su juicio de divorcio.
Aunque nadie podría criticarlo por olvidar ese “minúsculo” problema, porque en estos momentos estaba sufriendo una terrible crisis en su empresa.
De un momento a otro empezó a perder contratos y socios sin explicación aparente, ya que ellos simplemente empezaron a retirarse diciendo que lamentaban romper lazos, pero por causas de fuerza mayor