No tuvo otro remedio, Noa se apresuró a eliminar la última publicación. Se sumió en la preocupación, con una mano en el mantón: no hacía mucho que la había publicado, ¿habría muchas personas que la hubieran visto? Después de todo, el regalo que había preparado era una cartera para hombres, y si alguien la vio... ¿tendría que cambiarlo?
Pero pronto Noa sintió que estaba pensando demasiado. Planeaba regalar la cartera a Simón solo para pedirle disculpas, aunque probablemente no la aceptaría ni siq