Ya estamos en el avión, a mi lado está mi amiga Milángela, cuando el avión levanta su vuelo nos tomamos de la mano, Milángela con sus ojos bañados en lágrimas me dice.
—Amiga lo logramos.
—Sí amiga, aquí vamos, a conquistar el mundo a través de la moda.
Es un vuelo corto de aproximadamente una hora y veinte minutos, tiempo que aprovechamos para hablar de nuestras cuestiones personales.
—Fernanda perdona la pregunta, pero ¿el papá de tu hijo es italiano?
—No, cuand