Cuando despierto estoy en el hospital, mi doctor está a mi lado.
—Señorita Fernanda, me escucha, ¿sabe dónde está?
Poco a poco voy abriendo los ojos, cuando veo dónde estoy y recuerdo lo que pasó, una sensación de miedo invade mi cuerpo.
—Karen, ¿dónde está Karen? Dígame doctor, respóndeme ¿Karen está viva?
—Fernanda tienes que tranquilizarte, estás muy delicada.
En eso me llevo las manos al vientre, siento un dolor muy agudo.
—Me duele, me duele mucho.
C