Meredith se lanzó a los brazos de Jeremy aterrorizada, creando la vívida imagen de la víctima.
Ella había usado el mismo viejo truco, pero igual él le creyó sin sospecha alguna.
Todos le habían lanzado sus miradas con desdén y duda a Madeline. Madeline se había acostumbrado a esas miradas hace mucho, pero ella no se podía acostumbrar a las miradas frías y asesinas que Jeremy le estaba dando.
En su mente, era un rostro que ella amaba profundamente. Aun así, no tenía la misma gentileza que una