Ada, quien escuchaba su conversación detrás de la puerta, se asustó por el furioso interrogatorio de Carter, y su rostro se puso pálido.
‘Si Shirley dijera la verdad, ¿qué explicación podré dar?’.
Ella pensó con preocupación. De repente, se dio cuenta de que la sala de estudio se había vuelto inusualmente silenciosa.
Sintiéndose incómoda y curiosa, Ada se acercó a la puerta y prácticamente pegó las orejas a ella.
Ella escuchó un suave “clic” y la puerta se abrió bruscamente.
Carter estaba d