La voz enfurecida del hombre llegó desde el pasillo bruscamente.
Jeremy levantó los ojos para ver a las personas que habían entrado de golpe y comprendió al instante sus intenciones.
Él le indicó a las criadas que siguieran con sus asuntos y luego dijo en un tono despreocupado: "Si tienen tiempo, deberían ir al hospital y no venir aquí a exponer sus bajos coeficientes intelectuales".
"¿Qué? Jeremy, ¿mataste a Rye y todavía te atreves a fingir que no tiene nada que ver contigo? Jeremy, ¡déjame