"¿Quieres acompañarme?". Lana parecía sorprendida. "¿De verdad?".
Jeremy asintió. "Ahora soy tu esposo. ¿No debería acompañarte para tratar asuntos triviales?".
Al oír esto, la sonrisa de Lana se hizo aún más grande. "De acuerdo, puedes venir conmigo".
El lugar de encuentro era un restaurante de cinco estrellas, y Jeremy caminaba junto a Lana mientras entraban en una sala privada.
La otra persona era un caballero que no parecía ser alguien que estuviera involucrado en transacciones ilegales,