—Créeme que yo no quiero pelear nada, pero merezco mucho por haberte aguantado durante estos años.
—¿Aguantado? O sea que nunca me amaste.
—¡Claro que te amaba! —me da rabia que se quiera hacer de víctima.
¿Por qué discuto con alguien que solo piensa en si mismo? Soy una tonta.
—Que te quede claro que quiero el divorcio pronto y espero que aceptes mis términos.
—Jamás lo haré. —me amenaza y yo me reí.
—No juegues con fuego o si no te vas a quemar Blake.
—¿A qué te refieres?
Me inclino