POV’James
Eran alrededor de las 8 de la noche, temprano para trabajar en el bar, sin embargo, es sábado y este se llena gracias a que muchos jugadores vienen aquí y pues, los clientes desean encontrarse con ellos.
Me estaciono por la parte trasera de mi local, esa era mi zona privada, y entro al bar por la entrada de los empleados.
—Jefe, qué bueno que llegaste —me saluda uno de mis empleados.
—¿Todo bien, Mike? —le pregunto.
—Sé que la política es no darle de beber a alguien que ha estado