—No te hagas la que no entiende, Windy. Sabes perfectamente de qué estoy hablando. Hace un tiempo, cuando tus hijos hicieron aquella sesión de fotos en mi empresa, pude ver sus rostros de cerca. Al principio, no le di demasiada importancia. Pero, últimamente, cuando empecé a fijarme en cómo Davin te trata, en cómo Davin te protege a muerte y te defiende, empecé a relacionar cosas que antes me parecían inconexas.
Wilson se detuvo un momento, para darle un efecto dramático.
—Los rostros de tus hi