5. EL GATO DE CHESHIRE
Noah
El Red Room
Nuevamente una cantidad obscena de puertas me rodean, pero esta vez no hay forma de seguir subiendo, la luz roja es la protagonista esta vez predominando en el ambiente cuya lascivia se cuela por los poros de cualquiera que puse este lugar.
Recuerdo la llave asignada y espero a que de alguna forma ésta me muestre cuál puerta debo abrir, debo parecer un loco ya deseando que un objeto inanimado me hable y me guíe.
Camino lentamente frente a cada puerta esperando esa sensación de