Mundo ficciónIniciar sesiónAkira me sacó de ese infierno; al fin pude lograr lo que quería, aunque el costo fue muy caro. Hasta sentarme en el asiento del auto me dolía. Tal parece que en vez de tener un esposo, tengo un padre. No puedo negar que la idea no me desagrada.
—¿Necesitas ayuda para levantarte, linda?— sonrió con malicia.—No, yo puedo sola— salí del auto.Fuimos a la casa para bañarme y cambiarme,






