Capítulo 50 ¡Me vuelves loco!
Matteo, consumido por la furia, apretó el teléfono con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos.
— ¿Por qué me muestras eso?, le pregunto enfurecido.
—No sé, pensé que te gustaría saber que ella tiene otros admiradores
—No entiendo como somos amigos. Tienes un humor negro. Vete a la mismísima, m…. no termino de decir nada y de inmediato corto la llamada
Sin pensarlo mucho busco el teléfono y llamo a Samantha. La furia lo consumía. Ella se había acostado co