Capítulo 116 Una abuela y otra tía
La expresión de la mamá y hermana de Rafael fue de ternura al ver a la bella e inocente niña. Matteo, al verla, se aferró a la mano de Samantha porque solo ella tenía el poder de calmarlo y decirle siempre la palabra precisa, pensó con un leve suspiro.
Una oleada de melancolía se adueñó de él al tener que aceptar que estas personas tuvieran derechos sobre su hija.
—Todo está bien tesoro, le indico Matteo a Carina.
— ¿Por qué gritaban? —Preguntó Carina mientras