Mundo ficciónIniciar sesiónHan pasado cinco años desde que me case con Santiago, sin lugar a dudas el matrimonio no es como lo pintan, sino como uno lo colorea. Indiscutiblemente es una de esas cosas que marca un antes y un después en nuestras vidas. Dios me concedió el regalo más hermoso que puede florecer dentro del matrimonio, el privilegio de disfrutar un precioso embarazo y la oportunidad de vivir el placer de ser madre.
—Kiara, cariño, ya estoy en casa ¿







