Capítulo 67. funeral
Capítulo 67.
Funeral.
El cielo sobre Michigan se ha teñido de un gris plomizo, una losa de hormigón que parece aplastar los pinos de Dearborn. No corre ni una pizca de viento; el aire es una masa densa, cargada de una humedad gélida que se me filtra por las costuras del abrigo negro. El silencio no es paz, es una soga que me aprieta la garganta.
Camino detrás del pequeño féretro blanco. Cada paso que doy sobre la hierba húmeda se siente como si arrastrara cadenas. A mi lado, mis padres son