Mundo ficciónIniciar sesiónEl viento soplaba cada día un poco más frescos que el anterior, los días eran casi imperceptiblemente más cortos y las noches, un poco más largas, las copas de los árboles comenzaban paulatinamente a teñirse de tonalidades rojizas y amarillentas, el otoño estaba llegando tan de prisa como el tiempo mismo pasaba para Ceres.
Parecía casi increíble que fueran ya más de cuatro meses desde aquel infortunado evento







