Punto de vista del autor
La tela de la camisa de Voss se incendió, convirtiéndose en cenizas negras en cuestión de segundos, dejando al descubierto la marca brillante en forma de estrella grabada profundamente en el músculo de su espalda.
La marca ardía con una llama dorada brillante, y su piel se enrojeció e hinchó por el calor.
—¡Mierda! —gritó Voss, golpeando el suelo de baldosas con el puño. Las lágrimas le llenaban los ojos de dolor—. ¡Mierda... maldita sea!
El ruido despertó a Gemmy al in