Punto de vista del autor
A la mañana siguiente, todo se sentía diferente. El dolor y la tensión de la noche anterior finalmente se habían desvanecido, dejando una paz serena entre la encantadora pareja.
La luz del sol matutino entraba por las persianas, llenando la pequeña habitación con un suave resplandor dorado. Voss fue el primero en despertar. Su enorme brazo rodeaba firmemente la cintura de Gemmy, aprisionando su pequeño cuerpo contra su pecho como una barra de hierro.
No quería abrir los