Capítulo 48; Christopher
~Jane~
Siempre me ha molestado estar sentada y que las personas se les dé por venir a tocar. Me parece algo tan estúpidamente molesto y fastidioso. Pero el que sea que esté tocando mi puerta ha insistido tanto que no puedo dejarlo afuera.
Abro la puerta y se me escapa una sonrisa viendo la ropita de bebé que tiene Ernesto cubriendo su cara. Es preciosa. No me aguanto las ganas y lo abrazo haciendo que su cuerpo se balancee.
—¡Está hermoso! —no puedo esconder mi emoción