Hacia un día agradable: la brisa fresca del amanecer se colocaba por las ventanas y movían las delgadas cortinas blancas de la habitación, de fondo se podía escuchar el pacífico y tranquilo silencio en el que se encontraba la casa.
Ciertamente el lugar estaba demasiado tranquilo, era verdad que ella amaba ese tipo de lugares… pero esto le hacía sospechar, ya que ese silencio era algo extraño, por lo cual busco incorporarse y abrir sus ojos para ver qué estaba pasando, en eso noto que su vista e