Las palabras de Sebastián dejaron a Lilith paralizada. Su certera intuición la impactó, pero no tanto como sus ojos agresivos. Mirándolo a los ojos, Lilith supo que no podía ganar esa batalla sin necesitar que él pronunciara esas palabras. Había visto lo dócil que podía ser ese hombre frente a Scarlett, y eso le había dado la ilusión de que no era peligroso, no como debía serlo cualquier hombre en su posición con el tipo de poder que ostentaba.
Qué equivocada estaba.
Cuando se trataba de cualqui