Preparada para esa pregunta, Scarlett respondió con una rapidez innecesaria. —No podía arriesgarme a que alguien ayudara a Ava a conseguir el collar de MI madre. Por eso lo hice.
Su respuesta apagó la agradable luz en los ojos de Sebastián.
—Lo entiendo... —asintió lentamente, ocultando la decepción en su mirada—. Pero no tenías que venir a ayudarme por eso, ¿verdad?
Scarlett resopló con frialdad. —Hago esto por la Abuela, no por ti.
—La Abuela me echó de la empresa por lo que pasó hace cinco añ