Capítulo 42. Un día difícil
«Seguro que hoy hay mucho trabajo».
Anna todavía se veía pálida, e incluso caminaba un poco más lento de lo habitual. Sin embargo, intentaba ocultar su estado detrás de su impecable uniforme de trabajo.
Jessie, que la había estado observando desde la mañana, solo pudo suspirar.
«¿Estás segura de que quieres trabajar?»
Anna dejó su bolso sobre la mesa. «Estoy bien».
«Pero ayer casi te desmayas».
«Solo estoy un poco cansada, Jessie».
«Anna».
«No quiero quedarme en casa todo el tiempo, mi trabajo