Capítulo 37. Donación de sangre
«¡Ethan!»
El sonido de la sirena de la ambulancia era ensordecedor. La lluvia, cada vez más intensa, hacía que la situación alrededor del lugar del accidente fuera cada vez más caótica.
Bella estaba de pie al borde de la carretera, con el rostro pálido. Le temblaban las manos al ver el auto de Ethan, que había quedado completamente destrozado tras chocar contra la barrera de seguridad.
Varios socorristas intentaban abrir la puerta del auto, que ya estaba abollada. Bella solo podía permanecer a