George
Estocolmo, Suecia
— ¿Entonces está todo listo? —pregunté a mi abogado del otro lado de la línea.
—Sí, señor. Cualquier duda que tenga, puede llamarme.
—Gracias, Stevenson. —colgué la llamada y miré la pantalla, tenía un mensaje de mi padre diciendo que mi madre lo estaba vigilando y que sabía que había venido, terminé de leer el mensaje y le envié una respuesta. Al terminar el resto de pendientes, me dejé caer en el respaldo de mi silla giratoria, estaba en el despacho después de la llam