Victoria
George bajó de la limusina y nos ayudó a bajar extendiendo su mano hacia a nosotras, caminamos los tres por la alfombra roja, se escuchaba los flashes de las cámaras, él sostenía de la mano a nuestra hija, se acercó para responder unas preguntas de una reportera, pensé, “La he visto” entonces recordé quién era, ella sonreía emocionada hacia a nosotras, George se veía bien, un poco demacrado por las quimioterapias pero hizo todo lo posible para estar sonriendo este día. Después de eso,