Alexander hizo una pequeña maleta y le pidió a Eva que hiciera lo mismo, paso por ella y emprendieron un viaje.
—¿A donde vamos?, a mi mamá la dan de alta hoy Alex no creo que sea buena idea irme así.
—Ya hable con tu tío, todo esta arreglados ellos van a cuidarla por dos días, necesitas despejar la cabeza nena y yo necesito relajarme también iremos a nuestro propio paraíso y todo estará bien, por favor deja de preocuparte tanto, lo merecemos.
Eva relajo su cabeza sobre el asiento y le regalo u