- ¿Sólo eso? - Bromeó: "¡Además de salvar a la niña de morir ahogada tirándote al mar para sacarla, también le explicas todo lo que hay que hacer para que se recupere después!
- Por no hablar del cariño con que trataste a nuestra niña, a la que ni siquiera conocías". - La madre de la niña tomó la palabra.
- ¡Creo que el príncipe Catriel es un hombre afortunado! - Odette me guiñó un ojo, sonriendo.
- No sólo el príncipe Catriel, sino también el pueblo de Alpemburg. - El conductor dio su opinión.