Mundo ficciónIniciar sesiónEstaba en un cubículo, sentada en una camilla. Su rostro tenía varios moratones, su cabello desordenado y su labio inferior roto.
—¡Dios mío! ¿Quién te hizo eso? —expresé conmocionada. No esperaba verla así, ella dijo «un poco golpeada», pero eso era más que un poco.
—Disculpe, señora, pero estoy tomando su declaración. Debe esperar fuera —indicó la oficial que estaba a su lado.
—Ella puede quedarse —murmuró Claire con un quejido.
—Bien —aceptó asintiendo—. Me







