Pov de alessia
Con mis manos atadas y lágrimas corriendo por mis mejillas, sentí un temor enorme al ver a Miguel con mi pequeña hija en sus brazos
La indefensa katerine se hallaba totalmente dormida, mientras el, como un maldito enfermo me relataba un monologo absurdo que no me importaba escuchar
—Entonces tu padre me desheredó y no tuve otra opción que secuestrarlas... Hermana, yo no soy malo, solo soy un visionario y ambicioso que quiere comerse el mundo a toda costa... y sin dinero no pued