Antes de salir del hotel y una vez que se quedan solos, ambos se acercan. Ayden se había levantado para comprarle unas flores.
—Sonará redundante, pero te ves preciosa —señala Ayden mientras toma la mano de Arya—. Espero que no te moleste que te haya traído flores. Solo quería…
—Me encantan —dice mientras las toma y las huele—. Su olor es embriagante.
Arya lo suelta un momento para poner las flores sobre el tocador y llena un jarrón con agua para ponerlas dentro.
—Listo —señala Arya, dejándolas