Mundo ficciónIniciar sesiónLogan y yo no compartimos más palabras, solo la música que llenaba su auto; de hecho, intento hacer una broma sobre cómo nuestra “cita” —según él— no podía estar completa sin una cena. No obstante, ya no me sentía cómoda y le dije que con los juegos me bastaba. Lo vi muy decepcionado, pero su carita brilló en el momento que le dije que había pasado un bu







