Capítulo 12
Punto de vista de Cindy
Así que aquí estoy, la recién nombrada asistente personal del Alfa. Uno pensaría que la vida se volvería más fácil, ¿verdad? Pues no. El Alfa no es precisamente alguien que dé cálidas bienvenidas, más bien reparte dosis diarias de sufrimiento.
Un día estoy quitando el polvo de sus muebles ridículamente caros, tratando de no romper nada, y él está respirándome en la nuca como si yo fuera una intrusa.
“Ten cuidado, Cindy,” gruñe.
Y yo pienso: “