Punto de vista de Rosalie
—No pude —dije—. Sé que no basta como explicación, pero en aquel momento era lo único que estaba a mi alcance.
—Tenías diecinueve años.
—Sí.
—Estabas sola.
—Sí.
—Rosie.
Se le quebró la voz al pronunciar mi nombre, apenas un poco, pero lo suficiente
—Estuviste sola todo ese tiempo, toda la vida de Lucy. Llevaste esa carga por tu cuenta.
—No del todo. —Pensé en la señora Willow, en las maestras de las escuelas donde había trabajado, en la pequeña y apacible comunidad que